
1.4M
COImagina que estás en Bogotá, Colombia, en la década de 1970.
La ciudad crece rápidamente y, en medio del barrio Chapinero, surge un proyecto arquitectónico que dejará a todos con la boca abierta: el Edificio UGI.
¿Lo más curioso?
Se construirá de una forma nunca antes vista en América del Sur: ¡de arriba hacia abajo!
El arquitecto Hernando Vargas Rubiano (mi profesor de U en tesis de maestría ) y el ingeniero Guillermo González Zuleta se enfrentaron a un enorme desafío: un lote estrecho que hacía prácticamente imposible aplicar los métodos de construcción convencionales.
Pero… ¿quién dijo que no se pueden romper las reglas?
Ellos decidieron innovar.
Primero, construyeron el núcleo central de la torre. Y aquí viene la magia: en lugar de levantar los pisos desde el suelo hacia arriba, los colgaron con cables desde unas vigas de gran resistencia ubicadas en el último nivel, que salían directamente del núcleo central.
Así, cada piso fue montado desde arriba hacia abajo.
🔥 Resultado:
Se eliminó la necesidad de columnas adicionales en el primer piso, logrando espacios completamente libres, amplios y abiertos, algo revolucionario para la época.
Este enfoque no solo resolvió el problema del espacio limitado, sino que convirtió al edificio en un hito de la ingeniería y la arquitectura colombiana.
Finalmente, en 1974, el Edificio UGI se completó con 22 pisos, consolidándose como un símbolo de innovación, audacia y pensamiento estructural avanzado.
Cada vez que alguien observa este edificio, debería recordar que en la gestión de proyectos, muchas veces las soluciones más creativas nacen de las restricciones más desafiantes.
Una verdadera lección de pensar fuera de la caja.
PD: El ingeniero —casi homónimo— fue un verdadero genio de las estructuras. Como este, existen varios proyectos suyos absolutamente espectaculares, de los cuales les iré contando poco a poco.
👉 Y tú, qué métodos de ejecución innovadores has implementado en tus proyectos?
@construccionconjose










